Durante su reciente participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el Presidente José Antonio Kast confirmó formalmente la incorporación de Chile a la iniciativa regional de seguridad denominada "Escudo de las Américas". El anuncio desató una rápida ola de reacciones en el espectro político nacional, liderada por los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric, quienes advirtieron sobre eventuales riesgos a la neutralidad histórica y soberanía del país.

En respuesta, el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, rechazó frontalmente los cuestionamientos públicos de los exjefes de Estado, señalando que las divergencias en política exterior deben ser abordadas de manera reservada para no debilitar la posición internacional de Chile. El debate se intensifica a días de que sectores de oposición realicen un acto multitudinario en respaldo a Bachelet tras su fallida postulación a la Secretaría General de la ONU.