El Presidente permitió promulgar esta mañana la ley de apertura del cabotaje marítimo, una reforma estructural largamente esperada que liberaliza el transporte de carga por mar entre puertos nacionales. Con esta firma, se elimina la restricción de bandera que reservaba esta actividad a buques chilenos, permitiendo la libre competencia de naves y tripulaciones extranjeras en todo el litoral.

El Ministerio de Economía proyecta que la entrada de nuevos competidores globales reducirá las tarifas de transporte de mercancías en al menos un 30% en el primer año. La medida beneficiará directamente a sectores productivos clave como la minería, la agricultura y el comercio minorista, impulsando la descentralización al hacer viables nuevos terminales en zonas extremas del país.